Pablo VI y Oscar Romero, santos; y la carmelita paraguaya Chiquitunga, la primera beata del país

La congregación para la Causa de lo Santos ha publicado este miércoles 7 de marzo la aprobación de seis milagros atribuidos a cristianos en proceso de beatificación y canonización, lo que permitirá proclamar como santos al Papa Pablo VI, al arzobispo salvadoreño mártir Óscar Arnolfo Romero, a dos sacerdotes italianos, a una fundadora religiosa alemana del siglo XIX y beatificar a la paraguaya Maria Felicia de Jesús Sacramentado (conocida popularmente como Chiquitunga), carmelita fallecida en 1959 con 34 años.

El decreto reconoce también las virtudes heroicas de otras seis personas (todos italianos, excepto por un sacerdote polaco) y el martirio "por odio a la fe" de Anna Kolesárová, una chica eslovaca de 16 años que no accedió a los deseos sexuales de un soldado soviético que la mató a sangre fría delante de sus padres en 1944, durante la II Guerra Mundial.

Parece casi seguro que sean proclamados los 5 nuevos santos en Roma, del 3 al 28 de octubre de 2018, cuando se llene el Vaticano de obispos del mundo entero que acudan al Sínodo sobre los jóvenes.

Pablo VI: Concilio y profecía

Pablo VI (Giovanni Battista Montini) fue Papa durante 15 años, de 1963 a 1978. Presidió la última fase del Concilio Vaticano II e implementó sus reformas en la Iglesia, especialmente los cambios en la liturgia. Fue el primer Papa en visitar los cinco continentes y el más viajero hasta el momento. En su viaje en Tiera Santa en 1964 se reunió con el Patriarca ortodoxo de Constantinopla Atenágoras I: al año siguiente se revocaron los decretos de excomunión mutua decretados en 1054, nueve siglos antes.

Fomentó la devoción mariana con su "Marialis Cultus" y otros textos. En 1967, en vísperas de la Revolución Sexual global, su encíclica "Sacerdotalis celibatus" reafirmó la exigencia del celibato para los sacerdotes de rito latino (‘Celibato sacerdotal’ en latín). En 1968, con la "Humanae vitae" reafirmó la condena al uso de los métodos artificiales de control de natalidad en el matrimonio y avisaba contra las imposiciones de los Estados y poderes sobre las familias y su fertilidad. Muchos reconocen hoy el carácter profético de esta encíclica.

El milagro para canonizar a este Papa es el del bebé Amanda, que nació el 25 de diciembre 2014 con menos de 25 semanas de gestación. Los médicos pensaban que moriría al haberse roto la placenta a las 13 semanas, pero su madre, Vanna Pironato, rezaba por un milagro en el Santuario de la Virgen de las Gracias de Brescia, la ciudad natal de Pablo VI y pedía la intercesión del Papa beato allí donde él había rezado cada domingo con su familia.

Óscar Romero: el más famoso de América Central

El otro nuevo santo de fama mundial será el arzobispo de San Salvador, Óscar Romero, asesinado en 1980 por militares ligados a escuadrones de la muerte. En febrero de 2015 el Papa Francisco decretó que murió como mártir de la fe, lo que permitió su beatificación en San Salvador el 23 de mayo de ese año. Acudieron a la ceremonia más de 250.000 personas de unos 60 países. El Parlamento de El Salvador ordenó en 2010 celebrar cada 24 de marzo el "Día Nacional de Monseñor Óscar Arnulfo Romero". El milagro que permite su canonización es, según parece, la curación de un cáncer.

Trabajadores con pobres y huérfanos

Serán canonizados también dos sacerdotes italianos: Francesco Spinelli (1853-1913), fundador del Instituto de las Hermanas Adoratrices del Santísimo Sacramento, y Vincenzo Romano (1751-1831), párroco en Herculano de vida frugal volcado en servir a los huérfanos, beatificado por Pablo VI.

Vincenzo Romano

Por último, habrá una nueva santa: María Catalina Kasper (1820-1898), fundadora de las Pobres Siervas de Jesucristo, www.dernbacher.de, presentes hoy en 9 países, con más de 600 religiosas en un centenar de casas (asilos, escuelas, hospitales...).

TLa paraguaya Chiquitunga: de Acción Católica a las carmelitas

El último milagro aprobado se atribuye a la sierva de Dios carmelita María Felicia de Jesús Sacramentado, popularmente llamada "Chiquitunga", (de nombre civil Maria Felicia Guggiari Echeverría), que vivió en Paraguay entre 1925 y 1959. Este milagro permitirá beatificarla, ceremonia que quizá tenga lugar en su país, aunque no sería descartable que al tratarse de una joven (murió con 34 años) tenga un gran protagonismo en Roma durante el Sínodo de los Jóvenes, puede que incluso siendo beatificada allí.

"Chiquitunga" hizo apostolado con niños, pobres, estudiantes o enfermos toda su vida, en la Acción Católica desde los 16 años. No entró en el carmelo hasta los 30 años, y moriría apenas 4 años después. Su ejemplo de entereza y fe en la enfermedad y de santidad en una vida "escondida" hace que muchos la comparen con otra santa monja joven y escondida, como Teresita de Lisieux.

Foto de Chiquitunga al entrar en las carmelitas a los 30 años

Será la primera mujer beata de Paraguay. El milagro que la eleva a los altares es la curación en 2002 del bebé Ángel Ramón, que tras su nacimiento estuvo veinte minutos sin signos vitales, y tras el pedido a Chiquitunga, se recuperó. Han pasado 16 años y el joven Ángel Ramón está sano y no tiene secuelas.

Mártir de la castidad a los 16 años

El decreto de Causa de los Santos recoge solo un caso de martirio, el de la adolescente eslovaca Anna Kolesárová (annakolesarova.sk), asesinada en 1944 en su casa por un soldado del Ejército Rojo. Ella le ofrecía comida y agua pero rechazó sus exigencias sexuales aunque él le amenazó con matarla delante de sus padres y parientes. El régimen comunista checoslovaco impidió que se diera difusión al caso durante décadas, pero la Iglesia guardó la memoria del episodio.

Muchos jóvenes rezan en la tumba de Anna Kolesarová, en su casa y lugar de martirio

Su casa y lugar de martirio acoge hoy una organización juvenil católica que coordina actividades de oración y voluntariado y recuerda su ejemplo. Será, sin duda, otro ejemplo para los jóvenes en el camino al Sínodo de octubre.

Virtudes heroicas

Por último, el Papa ha firmado las virtudes en grado heroico de seis personas, que ahora necesitan acreditar un milagro para llegar a ser proclamadas beatas:

- Bernardo Łubieński, sacerdote polaco del Santísimo Redentor (1846-1933)

- Cecilio Maria Cortinovis (de laico Antonio Pietro), religioso capuchino (1885-1984)

- las italianas Giustina y María Schiapparoli, hermanas de carne y fundadoras de las Benedictinas de la Divina Providencia en el siglo XIX, hoy con presencia en 14 países

- la laica dominica italiana Maria Antonella Bordoni, fundadora de la Fraternidad Laica de las Pequeñas Hijas de la Madre de Dios (1916-1978)

- la laica italiana Alessandra Sabattini (1961-1984), muerta en un accidente de coche a los 23 años, quería ser doctora misionera en África y colaboraba en el servicio a los pobres con la comunidad Papa Juan XXIII de Oreste Benzi.