Mensajes de la Reina de la Paz

Mensaje del 4 de junio de 2018

Queridísimos, he aquí lo que Iván nos ha comunicado acerca de la aparición que ha recibido esta noche, lunes 4 de junio de 2018, en la Cruz Azul a las 22:00 horas.

«Esta noche la Virgen ha venido a nosotros muy alegre y feliz y, al inicio, nos ha saludado a todos con su saludo materno: "Alabado sea Jesucristo, queridos hijos míos". Después ha extendido las manos y ha orado aquí sobre todos nosotros; ha orado en particular sobre vosotros, sacerdotes presentes y sobre los enfermos presentes. Después la Virgen ha dicho:

"Queridos hijos, también hoy deseo invitaros en este tiempo a orar particularmente por mis planes, por mis planes que deseo realizar con mi venida. En particular, queridos hijos, os exhorto a orar por la familia y por los jóvenes. Orad, queridos hijos, y sed perseverantes en la oración. Intercedo por todos vosotros junto a mi Hijo. Gracias, queridos hijos, por haber respondido también hoy a mi llamada".

Después la Virgen nos ha bendecido a todos con su bendición maternal y ha bendecido todos los objetos religiosos que habéis traído para ser bendecidos. Yo os he encomendado a todos, vuestras necesidades, vuestras intenciones, vuestras familias y de manera particular a los enfermos. Después la Virgen ha continuado orando sobre todos nosotros y en esta oración se ha marchado, en el signo de la luz y de la Cruz, con el saludo: "Id en paz, queridos hijos míos"».

Mensaje del 2 de junio de 2018

"Queridos hijos, os invito a que acojáis mis palabras con sencillez de corazón, que como Madre os digo para que emprendáis el camino de la luz plena, de la pureza, del amor único de mi Hijo, hombre y Dios. Una alegría, una luz que no se puede describir con palabras humanas, penetrará en vuestra alma y os envolverá la paz y el amor de mi Hijo. Es lo que deseo para todos mis hijos. Por eso vosotros, apóstoles de mi amor, vosotros que sabéis amar, vosotros que sabéis perdonar, vosotros que no juzgáis, vosotros a los que yo exhorto: sed ejemplo para todos aquellos que no van por el camino de la luz y del amor, o que se han desviado de él. Con vuestra vida mostradles la verdad. Mostradles el amor, porque el amor supera todas las dificultades, y todos mis hijos tienen sed de amor. Vuestra unión en el amor es un regalo para mi Hijo y para mí. Pero, hijos míos, recordad que amar significa desear el bien a vuestro prójimo y desear la conversión de su alma. Pero, mientras os miro reunidos en torno a mí, mi Corazón está triste, porque veo muy poco el amor fraterno, el amor misericordioso. Hijos míos, la Eucaristía, mi Hijo vivo en medio de vosotros, y sus palabras os ayudarán a comprender, porque su Palabra es vida, su Palabra hace que el alma respire, su Palabra hace conocer el amor. Queridos hijos nuevamente os pido como Madre que desea el bien de sus hijos: amad a vuestros pastores, orad por ellos. Os doy las gracias".

La Virgen ha bendecido a todos los presentes y todos los objetos sagrados. Después, como la Reina de la Paz desea, los sacerdotes presentes han bendecido a todos y también todos los objetos sagrados.

Nombramiento de Visitador Apostólico Especial para la parroquia de Medjugorje

Oficina de Comunicacion de la Santa Sede – 31/5/18) – El 31 de mayo de 2018 el Santo Padre nombró a S.E. Mons. Henryk Hoser, Arzobispo-Obispo Emérito de Varsovia-Praga (Polonia), Visitador Apostólico de carácter especial para la parroquia de Medjugorje, indefinidamente y ad nutum Sanctae Sedis.

Esta es una tarea exclusivamente pastoral, en continuidad con la misión de Enviado Especial de la Santa Sede para la parroquia de Medjugorje, confiada a Mons. Hoser el 11 de febrero de 2017 y concluida por él en los últimos meses.

La misión del Visitador Apostólico es asegurar un acompañamiento estable y continuo de la comunidad parroquial de Medjugorje y de los fieles que van allí en peregrinación, cuyas necesidades requieren una atención particular.

Mensaje del 25 de mayo de 2018

"Queridos hijos, en este tiempo inquieto os invito a tener más confianza en Dios, que es vuestro Padre que está en los Cielos y que me ha enviado para conduciros a Él.

Vosotros, abrid vuestros corazones a los dones que Él desea daros, y en el silencio del corazón adorad a mi Hijo Jesús, que ha dado su vida para que viváis en la eternidad, a donde quiere conduciros. Que vuestra esperanza sea la alegría del encuentro con el Altísimo en la vida diaria. Por eso os invito: no descuidéis la oración porque la oración hace milagros. Gracias por haber respondido a mi llamada".

Mensaje del 4 de mayo de 2018

Queridísimos, he aquí cuanto Iván nos ha comunicado acerca de la aparición que ha recibido esta noche, viernes 4 de mayo de 2018, en el Podbrdo (Monte de las Apariciones) a las 22:00 horas:

«Querría utilizar este tiempo después del encuentro con la Virgen para acercaros y describiros el encuentro de esta noche. También hoy la Virgen ha venido a nosotros muy alegre y feliz. Nos ha saludado a todos con su saludo materno: “Alabado sea Jesús, queridos hijos míos”. Después ha orado aquí sobre todos nosotros con las manos extendidas; ha orado en particular sobre vosotros, enfermos presentes. Seguidamente, la Virgen ha dicho:

“Queridos hijos, también hoy deseo exhortaros a vivir los mensajes que os doy. Vivid mis mensajes y exhortad también a los otros a vivirlos. Sed también vosotros un signo para los demás. Os invito, en particular, a ser un signo para todos aquellos que vienen aquí. Gracias, queridos hijos, por haber respondido también hoy a mi llamada”.

Después la Virgen nos ha bendecido a todos con su bendición maternal y ha bendecido todo lo que habéis traído para que fuese bendecido. Os he encomendado a todos vosotros, vuestras necesidades, vuestras intenciones, vuestras familias y en particular a los enfermos. He presentado también todo lo que lleváis en vuestros corazones: la Virgen sabe mejor que ningún otro lo que hay en nuestros corazones y lo que queremos decirle. Después la Virgen ha continuado orando por un periodo de tiempo aquí sobre todos nosotros, y en esta oración se ha marchado, en el signo de la luz y de la Cruz, con su saludo: “Id en paz, queridos hijos míos”».

Mensaje del 2 de mayo de 2018

"Queridos hijos, mi Hijo, que es la Luz del amor, todo lo que ha hecho y hace, lo hace por amor. Así también vosotros, hijos míos, cuando vivís en el amor y amáis a vuestro prójimo, hacéis la voluntad de mi Hijo. Apóstoles de mi amor, haceos pequeños. Abrid vuestros corazones puros a mi Hijo para que Él pueda actuar por medio de vosotros. Con la ayuda de la fe, llenaos de amor; pero, hijos míos, no olvidéis que la Eucaristía es el corazón de la fe: es mi Hijo que os nutre con su Cuerpo y os fortalece con su Sangre. Este es el milagro del amor: mi Hijo, que siempre y nuevamente viene vivo para dar vida a las almas. Hijos míos, al vivir en el amor hacéis la voluntad de mi Hijo y Él vive en vosotros. Hijos míos, mi deseo materno es que lo améis cada vez más, porque Él os llama con su amor, os da amor para que lo difundáis a todos a vuestro alrededor. Como Madre, por medio de Su amor, estoy con vosotros para deciros palabras de amor y de esperanza, para deciros palabras eternas y victoriosas sobre el tiempo y sobre la muerte, para invitaros a ser mis apóstoles del amor. Os doy las gracias".

La Reina de la Paz ha bendecido a todos los presentes y todos los objetos religiosos. Después, como la Reina de la Paz desea, los sacerdotes han bendencido a todos los presentes y todos los objetos religiosos.

Aparición a Ivan el 27 de abril de 2018

"Queridísimos, he aquí cuanto Ivan nos ha comunicado acerca de la aparición que ha tenido esta noche, viernes 27 de abril de 2018, en la cima del Podbrdo (Monte de las Apariciones) a las 22:00 horas:

«También hoy, después del encuentro con la Virgen, deseo acercaros y describiros un poco el encuentro de esta noche. También hoy la Virgen ha venido a nosotros alegre y feliz y nos ha saludado a todos con su saludo materno: "Alabado sea Jesús, queridos hijos míos". Después ha extendido las manos y ha orado por un periodo de tiempo, especialmente aquí sobre todos nosotros. Ha orado en particular sobre los enfermos presentes.

Después la Virgen se ha detenido a orar por la familia y por la santidad en la familia. Después nos ha bendecido a todos con su bendición maternal y ha bendecido todo lo que habéis traído para que fuese bendecido. Os he encomendado a todos, vuestras necesidades, vuestras intenciones, vuestras familias y en particular a los enfermos. Después la Virgen ha continuado orando por un periodo de tiempo sobre todos nosotros y en esta oración se ha marchado, en el signo de la luz y de la Cruz, con su saludo: "Id en paz, queridos hijos míos".

Quisiera subrayar que la Virgen esta noche ha orado por un tiempo prolongado en particular por la familia y por la santidad en la familia».

Mensaje del 25 de abril de 2018

"Queridos hijos, hoy os invito a vivir con Jesús vuestra vida nueva. Que el Resucitado os dé la fuerza para que seáis siempre fuertes en las pruebas de la vida y fieles y perseverantes en la oración, porque Jesús os salvó con sus heridas, y con su Resurrección os ha dado una vida nueva. Orad, hijos míos, y no perdáis la esperanza. Que en vuestros corazones haya alegría y paz, y testimoniad la alegría de ser míos. Yo estoy con vosotros y os amo a todos con mi amor maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada".

Mensaje del 20 de abril de 2018

“Queridísimos, he aquí cuanto Iván nos ha comunicado acerca de la aparición que ha recibido esta noche, viernes 20 de abril de 2018, a las 22.00 horas en la cima del Monte de las Apariciones.

«También hoy, después del encuentro con la Virgen, deseo acercaros y describiros un poco lo que ha sido más importante del encuentro de esta noche. También hoy la Virgen ha venido a nosotros alegre y feliz y, al comienzo, nos ha saludado a todos con su saludo materno: “Alabado sea Jesucristo, queridos hijos míos”. Después ha extendido las manos y ha orado aquí sobre todos nosotros por un tiempo prolongado. Seguidamente ha orado en particular sobre vosotros, enfermos presentes. Después ha dicho:

“Queridos hijos, también hoy deseo deciros que mi Hijo me ha permitido permanecer tanto tiempo junto a vosotros porque deseo educaros, instruiros y conduciros a la paz. Deseo conduciros a mi Hijo. Por eso, queridos hijos, acoged mis mensajes y vivid mis mensajes. Acoged el Evangelio, vivid el Evangelio. Sabed, queridos hijos, que la Madre ora siempre por todos vosotros e intercede por todos vosotros junto a su Hijo. Gracias, queridos hijos, por haber respondido también hoy a mi llamada”.

Después la Virgen nos ha bendecido a todos con su bendición maternal y ha bendecido todo lo que habéis traído para que fuese bendecido. A continuación os he encomendado a todos, vuestras necesidades, vuestras intenciones, vuestras familias y en particular a todos vosotros, enfermos presentes. Después la Virgen ha continuado orando por un periodo de tiempo en particular por la paz, y después de esta oración se ha marchado, en el signo de la luz y de la Cruz, con el saludo: “Id en paz, queridos hijos míos”».

Mensaje del 9 de abril de 2018

Queridísimos, he aquí cuanto Iván ha comunicado acerca de la aparición que ha recibido esta noche, lunes 9 de abril de 2018, en la Cruz Azul a las 22:00 horas:

«He aquí una breve descripción y un breve resumen del encuentro de esta noche con la Virgen. También esta noche la Virgen ha venido a nosotros alegre y feliz, y nos ha saludado a todos con su saludo materno: "Alabado sea Jesucristo, queridos hijos míos". Después ha continuado orando con las manos extendidas aquí sobre todos nosotros; ha orado en particular sobre vosotros, enfermos presentes. Después la Virgen ha dicho:

"Queridos hijos míos, también hoy os invito a dejar las cosas del mundo que pasan: ellas os alejan cada vez más del amor de mi Hijo. Decidíos por mi Hijo, acoged sus palabras y vividlas. Gracias, queridos hijos, por haber respondido también hoy a mi llamada".

Después la Virgen nos ha bendecido a todos con su bendición maternal, y ha bendecido todo lo que habéis traído para que fuese bendecido. Después os he encomendado a todos vosotros, vuestras necesidades, vuestras intenciones y vuestras familias; de manera particular a vosotros, enfermos presentes: vuestras intenciones, vuestros deseos, para que la Madre ruegue por todos vosotros e interceda ante su Hijo. Después la Virgen ha continuado orando por un periodo de tiempo aquí sobre todos nosotros, y en esta oración se ha marchado en el signo de la luz y de la Cruz, con su saludo: "Id en paz, queridos hijos míos"».

Mensaje anual del 2 de abril de 2018

“Queridos hijos, por el gran amor del Padre Celestial, estoy con vosotros como vuestra Madre, y vosotros estáis conmigo como hijos míos, como apóstoles de mi amor que continuamente reúno en torno a mí. Hijos míos, vosotros sois aquellos que con la oración os debéis entregar completamente a mi Hijo, que no seáis más vosotros los que vivís sino mi Hijo en vosotros. De manera que todos aquellos que no conocen a mi Hijo, lo vean en vosotros y deseen conocerlo. Orad para que en vosotros vean una decidida humildad y bondad, disponibilidad para servir a los demás; que vean en vosotros que vivís con el corazón la llamada terrenal en comunión con mi Hijo; que vean en vosotros dulzura, ternura y amor hacia mi Hijo, como hacia sus hermanos y hermanas. Apóstoles de mi amor, debéis orar mucho y purificar vuestros corazones, de manera que seáis vosotros los primeros en caminar por la senda de mi Hijo; para que seáis aquellos justos que están unidos a la justicia de mi Hijo. Hijos míos, como mis apóstoles, debéis estar unidos en la comunión que proviene de mi Hijo, para que mis hijos, que no conocen a mi Hijo, reconozcan la comunión del amor, y deseen caminar por el camino de la vida, por la senda de la unión con mi Hijo. Os doy las gracias”

Mensaje anual del 25 de marzo de 2018

"Queridos hijos, os invito a que estéis conmigo en oración, en este tiempo de gracia, en el que las tinieblas luchan contra la luz. Hijos míos, orad, confesaos y comenzad una vida nueva en gracia. Decidíos por Dios y Él os guiará hacia la santidad y la cruz será para vosotros signo de victoria y de esperanza. Sentíos orgullosos de ser bautizados y sed agradecidos en vuestro corazón de ser parte del plan de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada"

Mensaje anual del 18 de marzo de 2018 a Mirjana

“Queridos hijos, mi vida terrena era simple: amaba y me hacían feliz las pequeñas cosas; amaba la vida, don de Dios, también si los dolores y sufrimientos rompían mi Corazón. Hijos míos, tenía la fuerza de la fe e ilimitada confianza en el amor de Dios. Todos aquellos que tienen la fuerza de la fe son más fuertes. La fe te hace vivir en lo justo, y entonces la luz del amor divino llega siempre en el momento deseado. Esta es la fuerza que sostiene en el dolor y en el sufrimiento. Hijos míos, orad por la fuerza de la fe, confiad en el Padre Celestial y no tengáis miedo. Sabed que ninguna criatura de Dios se perderá, sino que vivirá para siempre. Todo dolor tiene su fin, y después comienza la vida en libertad, allí donde todos mis hijos vienen, donde todo retorna. Hijos míos, vuestra lucha es dura: lo será todavía más; pero vosotros seguid mi ejemplo. Orad por la fuerza de la fe, confiad en el amor del Padre Celestial. Yo estoy con vosotros, yo me manifiesto a vosotros, yo os fortalezco; con ilimitado amor maternal acaricio vuestras almas. Os doy las gracias”.

Mensaje del 2 de Marzo de 2018

“Queridos hijos, grandes obras ha hecho en mí el Padre Celestial, como las hace en todos aquellos que tiernamente lo aman y le sirven con fe. Hijos míos, el Padre Celestial os ama y por su amor yo estoy aquí con vosotros. Él os habla, ¿por qué no queréis ver los signos? Con Él todo es más fácil: el dolor vivido con Él se vuelve más tenue porque existe la fe. La fe ayuda en el dolor y sin la fe el dolor lleva a la desesperación. El dolor vivido y ofrecido a Dios enaltece. ¿Acaso no ha sido mi Hijo quien por su doloroso sacrificio ha salvado el mundo? Como Madre suya estaba con Él en el dolor y en el sufrimiento, como estoy con todos vosotros. Hijos míos, estoy con vosotros en la vida, en el dolor, en el sufrimiento, en la alegría y en el amor. Por eso tened esperanza. La esperanza hace comprender que la vida está ahí. Hijos míos yo os hablo, mi voz habla a vuestra alma, mi Corazón habla a vuestro corazón. ¡Oh apóstoles de mi amor!, cuánto os ama mi Corazón materno, cuántas cosas deseo enseñaros. Cuánto desea mi Corazón materno que estéis completos, y podéis estarlo solamente cuando en vosotros el alma, el cuerpo y el amor estén unidos. Os ruego, como hijos míos: orad por la Iglesia y sus servidores —vuestros pastores; que la Iglesia sea como mi Hijo la desea: pura como agua de manantial y llena de amor. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje del 25 de Febrero de 2018

"Queridos hijos, en este tiempo de gracia os invito a todos a abriros y a vivir los Mandamientos que Dios os ha dado para que éstos os guíen, a través de los Sacramentos, por el camino de la conversión. El mundo y las tentaciones del mundo os prueban; vosotros, hijos míos, mirad las criaturas de Dios que, en belleza y humildad Él os ha dado e, hijos míos, amad a Dios sobre todas las cosas y Él os guiará en el camino de la salvación. Gracias por haber respondido a mi llamada". "

Mensaje del 2 de Febrero de 2018

"“Queridos hijos, ustedes a quienes mi Hijo ama, ustedes a los que yo amo inmensamente con amor maternal, no permitan que el egoísmo y el amor propio reinen en el mundo; no permitan que el amor y la bondad estén ocultos. Ustedes que son amados y que han conocido el amor de mi Hijo, recuerden que ser amados significa amar. Hijos míos, tengan fe. Cuando tienen fe, son felices y difunden la paz; su alma exulta de alegría. En esa alma está mi Hijo. Cuando se dan por la fe, cuando se dan por amor, cuando hacen el bien a su prójimo, mi Hijo sonríe en su alma. Apóstoles de mi amor, yo me dirijo a ustedes como Madre, los reúno en torno a mí y deseo conducirlos por el camino del amor y de la fe, por el camino que conduce a la Luz del mundo. Por causa del amor y de la fe estoy aquí; porque deseo con mi bendición maternal darles esperanza y fuerza en su camino. Porque el camino que conduce a mi Hijo no es fácil: está lleno de renuncias, de entrega, de sacrificio, de perdón y de mucho, mucho amor. Pero ese camino conduce a la paz y a la alegría. Hijos míos, no crean en las falsas voces que les hablan de cosas falsas y de una falsa luz. Ustedes, hijos míos, vuelvan a la Sagrada Escritura. Con inmenso amor los miro y por gracia de Dios me manifiesto a ustedes. Hijos míos, vengan conmigo, que su alma exulte de alegría. ¡Les doy las gracias!”. "

Mensaje del 25 de enero de 2018

"Queridos Hijos, éste tiempo es para ustedes el tiempo de la oración para que el Espíritu Santo, a través de la oración, descienda sobre ustedes y les dé la conversión. Abran sus corazones y lean la Escritura Sagrada, para que, a través de los testimonios, ustedes también puedan estar más cerca de Dios. Hijos, buscad sobretodo a Dios y las cosas de Dios y dejen a la tierra las de la tierra, porque satanás os atrae al polvo y al pecado. Estáis invitados a la santidad y sois creados para el cielo. Buscad, por tanto, el cielo y las cosas celestiales. Gracias por responder a mi llamada. "

Mensaje del 2 de enero de 2018

“Queridos hijos, cuando en la Tierra llega a faltar el amor, cuando no se encuentra el camino de la salvación, yo, la Madre, vengo a ayudaros para que conozcáis la verdadera fe, viva y profunda; para ayudaros a que améis de verdad. Como Madre anhelo vuestro amor recíproco, vuestra bondad y vuestra pureza. Mi deseo es que seáis justos y os améis. Hijos míos, sed alegres en el espíritu, sed puros, sed niños. Mi Hijo decía que amaba estar entre los corazones puros, porque los corazones puros son siempre jóvenes y alegres. Mi Hijo os decía que perdonéis y os améis. Sé que esto no siempre es fácil: el sufrimiento hace que crezcáis en el espíritu. Para poder crecer cada vez más espiritualmente, debéis perdonar y amaros sincera y verdaderamente. Muchos hijos míos en la Tierra no conocen a mi Hijo, no lo aman; pero vosotros, que amáis a mi Hijo, vosotros que lo lleváis en el corazón, orad, orad y, orando, sentid a mi Hijo junto a vosotros, que vuestra alma respire su Espíritu. Yo estoy en medio de vosotros y os hablo de pequeñas y grandes cosas. No me cansaré nunca de hablaros de mi Hijo, amor verdadero. Por eso, hijos míos, abridme vuestros corazones, permitidme que os guíe maternalmente. Sed apóstoles del amor de mi Hijo y del mío. Como Madre os pido: no olvidéis a aquellos que mi Hijo ha llamado para guiaros. Llevadlos en el corazón y orad por ellos. Os doy las gracias”

​ ​

Mensaje del 25 de diciembre de 2017

“Queridos hijos, hoy os traigo a mi Hijo Jesús, para que os dé su paz y su bendición. Hijos míos, os invito a todos a que viváis y testimoniéis las gracias y los dones que habéis recibido. ¡No temáis! Orad para que el Espíritu Santo os conceda la fuerza para ser testigos alegres y personas de paz y de esperanza. Gracias por haber respondido a mi llamada”.

Mensaje anual del 25 de diciembre de 2017 a Jacov

En la última aparición diaria del 12 de septiembre de 1998, la Virgen le dijo a Jakov Colo que tendría una aparición cada año, el 25 de diciembre. Así ha ocurrido también este año. La Virgen vino con el Niño Jesús en brazos. La aparición comenzó a las 14:07 y duró 10 minutos, después dio el siguiente mensaje: “Queridos hijos, hoy, en este día de gracia, os invito a pedir al Señor el don de la fe. Hijos míos, decidíos por Dios y comenzad a vivir y a creer en lo que Dios os pide. Creer, hijos míos, significa poner vuestras vidas en las manos de Dios, en las manos del Señor que os ha creado y que os ama inmensamente. No seáis creyentes solo con palabras, sino testimoniad vuestra fe a través de las obras y con vuestro ejemplo personal. Hablad con Dios, con vuestro Padre. Abridle y entregadle vuestros corazones y veréis cómo vuestros corazones cambian y cómo vuestra vida admirará las obras de Dios. Hijos míos, no hay vida sin Dios, por eso Yo, como vuestra Madre, intercedo y le pido a mi Hijo que renueve vuestros corazones y llene vuestra vida con su inmenso Amor. Gracias por haber respondido a mi llamada”.

Mensaje del 2 de diciembre de 2017

“Queridos hijos, os hablo como vuestra Madre, Madre de los justos, Madre de aquellos que aman y sufren, Madre de los santos. Hijos míos, también vosotros podéis ser santos, eso depende de vosotros. Santos son aquellos que aman sin medida al Padre Celestial, aquellos que lo aman sobre todas las cosas. Por eso, hijos míos, procurad siempre ser mejores. Si procuráis ser buenos, podéis ser santos, sin pensar que lo sois. Si pensáis que sois buenos, no sois humildes y la soberbia os aleja de la santidad. En este mundo inquieto, lleno de amenazas, vuestras manos, apóstoles de mi amor, deberían estar extendidas en oración y misericordia. A mí, hijos míos, regaladme el Rosario, esas rosas que tanto amo. Mis rosas son vuestras oraciones dichas con el corazón y no solo recitadas con los labios. Mis rosas son vuestras obras de oración, de fe y de amor. Cuando mi Hijo era pequeño, me decía que mis hijos serían numerosos y me traerían muchas rosas. Yo no lo comprendía. Ahora sé que esos hijos sois vosotros, que me traéis rosas cuando amáis a mi Hijo sobre todas las cosas, cuando oráis con el corazón, cuando ayudáis a los más pobres. ¡Esas son mis rosas! Esa es la fe que hace que todo en la vida se haga por amor, que no se conozca la soberbia, que se esté pronto a perdonar; nunca juzgar y tratar siempre de comprender al propio hermano. Por eso, apóstoles de mi amor, orad por aquellos que no saben amar, por aquellos que no os aman, por aquellos que os han hecho mal, por aquellos que no han conocido el amor de mi Hijo. Hijos míos, esto es lo que pido de vosotros, porque recordad: orar significa amar y perdonar. Os doy las gracias.”

​​​

Mensaje del 25 de noviembre de 2017

“Queridos hijos, en este tiempo de gracia, os invito a orar. Rezad y buscad la paz, hijos míos. Él, que vino aquí, a la Tierra, para daros su paz, sin importar quiénes sois ni lo que sois -Él, mi Hijo, vuestro Hermano- a través de mí os invita a la conversión, porque sin Dios no tenéis futuro ni vida eterna. Por eso, creed y orad, y vivid en gracia y a la espera de vuestro encuentro personal con Él. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

​​

Mensaje del 2 de noviembre de 2017

“Queridos hijos, al miraros reunidos en torno a mí, vuestra Madre, veo muchas almas puras, a muchos hijos míos que buscan el amor y la consolación, pero que nadie os la ofrece. Veo también a aquellos que hacen el mal, porque no tienen buenos ejemplos, no han conocido a mi Hijo: ese bien que es silencioso y se difunde a través de las almas puras, es la fuerza que sostiene este mundo. Los pecados son muchos, pero también existe el amor. Mi Hijo me envía a vosotros, la Madre, la misma para todos, para que os enseñe a amar y comprendáis que sois hermanos. Él desea ayudaros. Apóstoles de mi amor, es suficiente un vivo deseo de fe y amor y mi Hijo lo aceptará; pero debéis ser dignos, tener buena voluntad y corazones abiertos. ¡Mi Hijo entra en los corazones abiertos! Yo, como Madre, deseo que lleguéis a conocer mejor a mi Hijo, Dios nacido de Dios, para que conozcáis la grandeza de Su amor, del que vosotros tenéis tanta necesidad. Él ha tomado sobre sí vuestros pecados, ha obtenido la redención para vosotros, y a cambio, os ha pedido que os améis los unos a los otros. Mi Hijo es amor, Él ama a todos los hombres sin distinción, a los hombres de todas las naciones y de todos los pueblos. Si vivierais, hijos míos, el amor de mi Hijo, Su Reino estaría ya en la Tierra. Por eso, apóstoles de mi amor, orad, orad para que mi Hijo y Su amor estén más cerca de vosotros, para poder ser ejemplo del amor y poder ayudar a todos aquellos que no han conocido a mi Hijo. Nunca olvidéis que mi Hijo, Uno y Trino, os ama. Orad y amad a vuestros pastores. ¡Os doy las gracias!”.

Mensaje del 25 de octubre de 2017

“Queridos hijos, en este tiempo de gracia os invito a que seáis oración. Todos vosotros tenéis problemas, aflicciones, sufrimientos e inquietudes, que los Santos sean para vosotros modelo y exhortación a la santidad. Dios estará cerca de vosotros y seréis renovados en la búsqueda por medio de vuestra conversión personal. La fe será esperanza para vosotros y la alegría comenzará a reinar en vuestros corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

​​​

Mensaje del 2 de octubre de 2017

“Queridos hijos, como Madre yo os hablo con palabras simples, pero llenas de amor y de solicitud por mis hijos que, por medio de mi Hijo, me habéis sido confiados. Mi Hijo, que es del eterno presente, os habla con palabras de vida y siembra amor en los corazones abiertos. Por eso os pido, apóstoles de mi amor: tened corazones abiertos, siempre dispuestos a la misericordia y al perdón. Por mi Hijo, perdonad siempre al prójimo, porque así la paz estará en vosotros. Hijos míos, preocuparos por vuestra alma, porque es lo único que en realidad os pertenece. Os olvidáis de la importancia de la familia. La familia no debería ser lugar de sufrimiento y dolor, sino lugar de comprensión y ternura. Las familias que intentan vivir según mi Hijo viven en amor recíproco. Desde que mi Hijo era pequeño, me decía que para Él todos los hombres son sus hermanos. Por eso recordad, apóstoles de mi amor, que todos los hombres que encontráis, son familia para vosotros; hermanos según mi Hijo. Hijos míos, no perdáis el tiempo pensando en el futuro con preocupación. Que vuestra única preocupación sea, cómo vivir bien cada momento según mi Hijo: he ahí la paz. Hijos míos, no olvidéis nunca orar por vuestros pastores. Orad para que puedan acoger a todos los hombres como hijos suyos y sean para ellos padres espirituales según mi Hijo. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje del 25 de septiembre de 2017

“¡Queridos hijos! Os invito a ser generosos en la renuncia, en el ayuno y en la oración por todos los que están en la prueba, y son vuestros hermanos y hermanas. De manera especial, os pido que oréis por los sacerdotes y por todos los consagrados, para que amen con más fervor a Jesús, para que el Espíritu Santo llene sus corazones de gozo; para que testimonien el Cielo y los misterios celestiales. Muchas almas están en pecado, porque no hay quienes se sacrifiquen y oren por su conversión. Yo estoy con vosotros y oro por vosotros para que vuestros corazones puedan estar llenos de alegría. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

Mensaje del 2 de septiembre de 2017

“Queridos hijos, ¡quién mejor que yo puede hablaros del amor y del dolor de mi Hijo! He vivido con Él, he sufrido con Él. Durante la vida terrena he experimentado el dolor, porque fui madre. Mi Hijo amaba los pensamientos y las obras del Padre Celestial, el verdadero Dios. Y, como Él me decía, había venido para redimiros. Yo escondía mi dolor en el amor, y vosotros, hijos míos, tenéis numerosas preguntas. No comprendéis el dolor. No comprendéis que, a través del amor de Dios, debéis aceptar el dolor y soportarlo. Cada criatura de Dios lo experimentará en menor o mayor medida, pero, con la paz en el alma y en estado de gracia, la esperanza existe: es mi Hijo, Dios, nacido de Dios. Sus palabras son la semilla de la vida eterna que, sembradas en las almas buenas, producen numerosos frutos. Mi Hijo ha llevado sobre sí el dolor porque ha tomado sobre sí vuestros pecados. Por eso, hijos míos, apóstoles de mi amor, vosotros que sufrís, sabed que vuestros dolores se convertirán en luz y en gloria. Hijos míos, mientras soportáis el dolor, mientras sufrís, el Cielo entra en vosotros. Y vosotros, dad un poco de Cielo y mucha esperanza a quienes tenéis alrededor. ¡Os doy las gracias!”