Los 10 secretos de Medjugorje

Desde que empezaron las apariciones en Medjugorje, en 1981, la Virgen María ha comunicado a tres de los videntes 10 secretos, que serán revelados al mundo en su momento.

Nuestra Madre se aparece cada día porque tiene una misión muy especial: procurar la Paz en el mundo, propiciar las conversiones y salvar a la Humanidad. Por ello, desde que comenzaran las apariciones de la Virgen María en la aldea de Medjugorje, presentándose al Mundo como la Reina de la Paz, ha ido confiando una serie de secretos a los videntes, que serán revelados al mundo en su momento por medio de uno de los franciscanos de la Parroquia de Santiago Apóstol, el P. Petar Ljubicic, elegido por Mirjana Dragicevic para esta misión.

Sin embargo, a los franciscanos no les gusta mucho hablar de los secretos porque, al fin y al cabo, como solía decir fray Slavko: “los secretos, secretos son”

La Virgen les ha dicho a los videntes: “No penséis en los secretos ¡Rezad!”

1º y 2º SECRETOS

Son dos avisos para la humanidad, especialmente para los habitantes de Medjugorje quienes serán los receptores principales de los futuros acontecimientos contenidos en estos dos primeros secretos. Como consecuencia vendrá más gente a Medjugorje y serán de suma importancia para el reconocimiento oficial de la Iglesia. (Declaraciones del P. Petar Ljubicic, sacerdote elegido por Mirjana para anunciar los Secretos)

3º SECRETO

Será una señal visible en el Podbrdo, lugar de la primera aparición. Será una señal material, se podrá ver y tocar, será indestructible y perdurará para siempre. Será un signo de conversión para todos.

4º, 5º y 6º SECRETOS

No sabemos nada de su contenido.

7º y 8º SECRETOS

Se sabe que el primero fue mitigado porque muchas personas rezaron y ayunaron. “Con la oración y el ayuno podéis conseguirlo todo” “Con la oración y el ayuno se pueden detener las guerras…” (21/07/1982) “Yo he orado. El castigo ha sido mitigado. Las oraciones continuas y el ayuno reducen los castigos de Dios” (6/11/1982).

9º y 10º SECRETOS

Se refieren a toda la humanidad. Son “castigos” por los pecados de los hombres. Si toda la humanidad se convirtiera se podrían mitigar “…pero no es posible evitar completamente el castigo. Id por el mundo, contad a los que glorifican a Dios y a los que Le ofenden. Dios no puede soportar esto más tiempo. (6 /11/1982).

“Lo que te he dicho a lo largo de estos años acerca de los SECRETOS, todavía no es el momento de decírselo a nadie”

(7/05/1985, Mensaje a Ivanka con motivo de su última aparición diaria)

El mensaje profético de la Virgen María en Medjugorje

En cuanto al mensaje profético de María en Medjugorje, después de estos años de apariciones diarias, podríamos dividirlo en tres relevantes fases.

Desde la primera aparición -24 de junio de 1981- hasta el día antes a la realización del primer “secreto”. Este será advertido al mundo por un sacerdote tres días antes de su verificación; de esta manera, quienes sigan de cerca el acontecimiento, podrán interceder con sus oraciones y ayunos, a fin de pedir por la conversión de los hombres. La realización del secreto anunciado previamente, servirá, como una confirmación de la autenticidad del Mensaje de Medjugorje.

Es el período de la realización de los “10 secretos”, es decir, de los 10 acontecimientos que están por ocurrir en el mundo y de los que, los videntes, serán testigos. Según los videntes el séptimo “secreto” es un castigo por los pecados del mundo, pero por las oraciones y ayunos que se han hecho, ha sido mitigado; no cancelado. Se refiere a un signo visible y permanente que la Virgen dejará al final de las apariciones diarias en el Podbrdo en Medjugorje. De modo, que los dos primeros, a modo de advertencia, son una preparación al gran signo visible y una invitación a la conversión y la paz.

La tercera fase después de la realización de los diez secretos, será la transformación del mundo, a modo de una nueva primavera de vida cristiana.

Los 3 primeros secretos los recibieron en conjunto.

Entre sí nunca hablan de los secretos.

Sus mensajes nos invitan continuamente a orar y contribuyen a realizar su voluntad revelada por medio de los secretos de Fátima:

“Os invito a orar y a ayunar aún con mayor firmeza… para que, con la ayuda de vosotros, todo lo que quería que se realizara por medio de los secretos que comenzaron en Fátima, pueda cumplirse”. (25/08/1991)

Conocedores de nueve secretos: Marija, Ivan y Vicka. Ellos siguen viendo a la Virgen cada día.

Conocedores de los diez secretos: Ivanka, Jakov y Mirjana.

Cuando un vidente recibe los diez secretos dejan de tener apariciones diarias, a excepción de Mirjana Dragicevic que recibe una aparición los días 2 de cada mes para rezar especialmente por los ateos, a quienes la Virgen se refiere como “los que no creen en el amor de Dios” y de forma excepcional el día 18 de marzo coincidiendo con la fecha de su cumpleaños.

Mirjana ha sido elegida por la Virgen para dar a conocer los diez secretos al mundo, por medio del Padre Petar Ljubicic, a quien ella se los revelará con 10 días de antelación a su cumplimiento; tras lo cual, ambos ayunarán y orarán durante 7 días. Posteriormente, el P. Petar los anunciará al mundo tres días antes de que se cumplan.

Los signos de Medjugorje

Conociendo que el mundo necesita “signos” para creer, el Cielo se manifiesta en Medjugorje por medio de señales visibles para que muchos de los que acuden en peregrinación a Medjugorje crean: el perfume a rosas, fenómenos relacionados con el sol y, especialmente en los primeros días, enigmáticos resplandores entorno a la Cruz del Monte Krizevac.

El Padre Jozo Zovko, párroco de Medjuogorje en el momento de las apariciones, decía: “ante estos signos extraordinarios nosotros solemos decir que no hacen falta porque en la Iglesia ya lo tenemos todo. Tenemos la Palabra y la Eucaristía” aunque también reconocía que, especialmente en los primeros tiempos de las apariciones, todos estos signos ayudaron a la gente a disponerse para aceptar los mensajes de la Virgen.

Sin embargo, a veces sólo con la manifestación de los signos “comienzan a caer las escamas de los ojos y se abre paso la gracia de la fe, de la oración, de la esperanza, de la experiencia del más grande amor […] Humildad es no despreciar los signos. Sabiduría es dejar que el corazón arda, de camino, cuando encuentra testigos de la Obra de Dios”.

Quedémonos con las palabras de la misma Virgen María quien nos recuerda: “No perdáis el tiempo pidiendo signos al Padre Celestial, porque Él ya os ha dado el mayor signo: mi Hijo”. (Mensaje anual del 18 de marzo de 2015 a Mirjana) Y nos recuerda que el mayor signo del amor de Dios ¡somos nosotros mismos!: “orad, orad, orad y trabajad en la conversión personal para que seáis signos del amor de Dios para los demás”. (25/08/2009)

Las citas corresponden al libro del P. Jozo Zovko, ofm. “He ahí a tu Madre”, editado por la Fundación María Mensajera de Zaragoza, traducido y adaptado por María Victoria Triviño, osc